viernes, 21 de noviembre de 2008

La Bohème

Y sin prolongar la ocasión las cinco de la tarde llegaron; el aire permanecía cargante: acontecía en el espacio una admisible parsimonia.
El sitio para ejecutar el negocio no era más que otro que la propia oficina de Luca, esa, que hace apenas unas horas argumentaba despilfarros de fantasía, amor y locura por parte de la inquietante Clara y el oscuro Luca. Aquel joven que ahora, sin juzgar el por que, se topaba asustado del acto que en minutos se consumaría.
Su rostro se había convertido en blanquecino, sus flancos se hallaban temerosos, y un ligero sudor corría por su helada frente.
Por el contrario, en Jusepe habitaba la serenidad, la sonrisa en su rostro no dejaba de esfumarse, aunque sonase extrañadamente alguien se registraba feliz por vender una empresa familiar de tantos años como lo eran ellos. Si, los Fuscenescos eran reconocidos en el sur Italia, y no creo engrandecer si digo, muy conocidos y por sobre el resto: muy poderosos.
Ellos eran del mundo de las pastas, no existe nadie que no las reconozca por su grado de excelencia. Claro, este lucro movería millones, ya estaría mañana en la principal portada de los diarios económicos de aquí e Europa: gran transacción Fuscenescos- SCicala Luca. Aunque indudablemente también lo sería, que nadie pensase en la portada de los periódicos policiales que es en donde podría figurar Luca en futuro cercano.
Giuseppe(Con un tono de experto en el tema)- Me pone muy jubiloso realizar esta venta contigo Luca. ¡Usted no sabe el afecto que le tenía a su abuelo y a su padre!,.
¡Cuantos recuerdos de primaveras juntos allá por la linda Italia!.
Luca (Más dudoso en su tono de voz)- ¡Yo también me alegro por realizar esta operación!, lástima no recordar a mi abuelo hablando de usted….
Jusepe- Su abuelo era muy modesto, hasta diría muy…vergonzoso a la hora de las palabras.
Luca (Ahora si valiente a la hora de hablar) ¿Y don Jusepe realizamos la transacción?, se nos están consumiendo las horas del día….¡Ahora estamos en las seis!
Giuseppe(Atrevidamente) ¡Cuanto antes bambino! Tengo prisa…….
Y el sosiego simulaba eterno, la paz (y valla paradoja) reinaba en la oficina, y La Bohéme sonaba enérgicamente.
“Quando mén vo” se sentía cada vez más enardecida. Hasta que un sublime instante sólo se escucho el quejido de Clara entremezclado con un perfecto ruido sonoro de una bala y una falsa temerosa sonrisa de Giuseppe.
Se los vaticine mañana Luca no saldría en el sector de economía
más bien en policiales…….

4 comentarios:

Habitarás mi ocaso dijo...

Al parecer tenemos mas en común que Cuentos. Me gusta tb Sabato y otras cositas que estuve viendo en tu perfil.

No voy al show de la Trastienda. Fantasmas de lo nuevo y Misantropía son dos de mis discos favoritos, pero Felicidades no me gusto demasiado. Pero pese a eso, el otro día casi arranco un cartel en la via publica que anunciaba el show. Abril esta precioso en la foto!

Besos muchacha (tal vez nos habremos cruzado en algun show antes)

El último fue el del The Roxy y la presentación de la canción ganadora del concurso. Y antes fui a muchos en Petecos, Transtienda, a The Roxy...

Antes del Fin dijo...

Y haciendo referencia a los chicos independientemente de la música...jaja...me quedo con el guitarrista de cuentos!jajaaj...
Y en tu blog comente del reci de ayer,hoy lo escribiré x acá....besos!bet

yo mismo dijo...

me quedé de piedra :o las historias de amor que no terminan siempre me dejan un mal sabor de boca... sin embargo, el impacto de bala también me acabó con mis expectativas... no supe qué pensar... genial :)

un abrazo.

Antes del Fin dijo...

YO MISMO: Gracias...por su comentario...me gusta que le agrade...y si siempre quedan...distintos sabores, cuando no terminan perfecta las historias de amor...me interesan, que no siempre sean maravillosas....Besos!