miércoles 3 de febrero de 2010

Tomás (1934-2010)

miércoles 30 de diciembre de 2009

Andate ya

Andate y no vuelvas, no te necesito, no te quiero. Esta vez sentí que fue larga tu estadía o al contrario me pareció un suspiro. No se si fuiste bueno, pero menos si resultaste brillante.

Te odie a la misma forma en que te ame. Me sentí vacía, me dejaste sin llena de nada. Aunque si lo pienso mejor, antes lo habías hecho más cruelmente.

Salí y no regreses: no quiero verte (¿lo comprendes?), quiero estar sola o en compañía de ese sucio amigo tuyo. Ojalá no suceda que termine teniendo similitud con vos.

Mi mente solo medita que seguro voy a llorar cuando te despida. Si, la nada llora (aunque no lo creas). Llora por lo que no fue y no será, por estar siempre igual, sin cambios, sin rumbos, sumergida en una ruta en donde hay dos caminos y no sabe cual elegir.

Tal vez el sucio (tu amigo) me ayuda a que no llore tanto, a que no piense tanto en ciertas cosas

( si a eso que viene con vos siempre los llamo así) y a que viva mal o bien, pero viva.

Vos ni si quiera intentaste eso: ¡no lo lograste idiota! ¿Te duele esa palabra? Ni me interesa. Vos me la repetiste todo el tiempo, todas las horas, los minutos y segundos hasta llegar a obtener momentos insuperables de fastidio.

Chau. Por nada del mundo vuelvas. Y si retomas nuevamente el camino del regreso, no me busques por que seguro que no estoy. Saludos no cordiales desde algún lugar.

martes 15 de diciembre de 2009

Super.... Supercheria!

En el otro blog(http://www.elvirusdelmiedollego.blogspot.com/ ) los recomendé, aquí un vídeo y su página y demás para obtener su música si les gusta: http://supercheriarock.com.ar/

miércoles 9 de diciembre de 2009

¿Muerta en vida?

Por Arenales esta el viejo encorvado, si aquel que tiene las manos mustias y el cuerpo agobiado, fatigado, cansado de tanto esperar a la vida. ¿Pero entonces que ocurrió todos estos años? ¿Absolutamente nada? No lo se. Nunca obtuve esas respuestas ¿será por que tampoco se lo que aconteció en la mía? Puede ser, quién sabe…
Muchas veces no es precisamente a la vida lo que se espera, si no a la sucia o brillante muerte; ¿pero si estamos muertos en vida?
Tal vez para el viejo Demetris esa era la cuestión ¿y si para mí también era lo mismo?
Hoy me sentía observada por una muchedumbre que no conocía. Vivo aquí hace exactamente seis años y se absolutamente todo de este inmundo barrio: las habladurías de la gorda de la esquina, las peleas de don Rogelio por que le salio más cara la verdura que le vendió Oscar comparada con la de ayer, las penas eternas de Norma, los fantasmas del solitario y reservado Ezequiel, y las oscuridades del viejo encorvado que sólo sabe arreglar relojes. Si lo se absolutamente todo, a diferencia del resto que- creo- saben unas minucias de mí. Mamá siempre me decía: “no hables con extraños”, bueno para mí lo son. Como dije vivo hace seis años en este sitió y no se más que las tonteras contadas hace apenas unas líneas atrás.
Igual hoy era distinto. Había en el ambiente algo extraño: ¿Cómo podía ser que la gorda de la esquina no me reciba y me cuente algún chisme? o ¿Cómo resultaba que esta vez Norma llorara más fuerte que otras veces pero que ni si quiera se atreva a contarme la causa de su llanto? ¿Habrá percibido que detesto cuando me habla? Muchas preguntas y ninguna respuesta. Yo en tiempo seguía caminando sin darle demasiada importancia a todo lo que acontecía a mí alrededor. Aunque todo me generará como un cambio: sentía estar en otro lugar y no en el mismo que hace seis años, ¿estaré enloqueciendo? Puede ser…la gorda de la esquina ayer me dijo que yo terminaría entrando en la locura como mi padre….
Era como explicarlo…. Había otra gente. Un viejo canoso perseguía a Norma. No lo conozco; ¿quién era? y ¿Por qué ella no le hablaba y ni lo registraba? ¿Por que ahora me miraba a mí con esa mirada penetrante e intimista? Sentía que quería atacarme…aunque todo cambio cuando traspaso por sobre mi derecha: era él único de los allí presente que me atinó un amablemente saludo junto con una sonrisa en su rostro y pronunciando con leve voz: “que felicidad ya no estoy solo aquí” ¿Por qué resultaba esto? Aún no lo se. Como fui carcomida por mis dudas y mis miedos; comencé a acelerar mi marcha. No veía hora de llegar a tomar al subte y así radicar todos mis temores de un viernes temprano. Tal vez una vez allí todo volvería a la normalidad ¿hay algo anormal?
Intente bajar la escalera para tomar el metro pero algo me lo impedía. Demetris me llamaba desde su local de relojes:
Demetris- Acércate aquí.
Yo- ¿Le sucede algo?
Demetris- Si, quiero que me cuentes como es todo por allí. ¿Es igual que acá?
Yo (atónita y confundida)- ¿De que me habla? No lo entiendo….
Demetris- ¡Vamos! Hace mucho que quiero saber como es…a mi edad ya pronto me va a tocar… ¿te encontraste con ese viejo canoso?
Yo (asustada)- Si lo registre hace unos minutos atrás ¿quién es?
Demetris- Ahora te digo. Espera que esta entrando gente y no quiero que me vean hablando sólo.
Yo- ¿Cómo hablando sólo? ¡No lo entiendo! Me tengo que ir a trabajar.
Demetris- Anda… aunque dudo de que puedas realizarlo….
Y así salí….con apuros, con temores, miedos y un inmenso dolor que atravesaba mi alma. Todo era tan extraño. Nada era real. Y ¿si no lo era de verdad?
¿Estaré muerta en vida?

viernes 30 de octubre de 2009

Plan B: Historia de un Asesinato.(Julia, JL, Ernesto)

Es raro y difícil de explicar por que seguía con los dos, por que amaba los dos. ¿Los amaba? No se.
Ernesto al tiempo-a los meses- voló nuevamente hacía Inglaterra. Yo me quede aquí con JL sin animarme a soltar mis alas con él. No era cuestión de abominable cobardía, yo aún moría por los ojos de JL, el era todo para mí.
Al año siguiente fuimos nosotros los que nos aparecimos en Inglaterra. No era sólo por ver a Ernesto, aunque de algún modo igual lo sería también. Se trataba de un gran premio que recibiría JL por un escrito que había generado revolución en el mundillo de las letras. Para ese habitáculo era una pieza nefasta de superar y los críticos sólo presentaban halagos a lo realizado por ese gran hombre-¿mi? Hombre.
Al llegar fuimos recibidos por él quién falsamente felicito a su “amigo”. Yo lo sabía; aborrecía su presencia y más aún sus letras. Detestaba profundamente que fuese tan perfecto aquel ejemplar y que encima le gustase.
En territorio inglés volvimos a fundir nuestros cuerpos, tal como lo hacíamos en Buenos Aires. Era una gran verdad que me gustaba. Si Ernesto, me generaba cosas que hacía tiempo no sentía con Jorge Luis, paradójico cuando el me propuso escaparme yo no acepte, no quise hacerlo. Temía o creía amar JL, aunque ahora que lo medito mejor, no se si es amor lo que sentía (siento) por él, son tantos años juntos haciendo la misma rutina una y otra vez, viviendo los mismos actos, resistiendo sus luces y oscuridades. ¿Tal vez el tiempo transformo el amor en amistad? Puede ser. El tener un contacto físico no significa tener amor. Tarde me di cuenta que lo físico puede llegar al punto de amor, tarde, demasiado.
Era una tarde nublada de aquí- casi siempre Inglaterra padece de nefastos días grises- cuando decidí tomar cartas en el asunto y tomar la decisión más difícil de mi vida: dejar JL.
Quedarme aquí para siempre, eternamente, sin pensar un segundo en todo lo que puede llegar a suceder.
Me pedí mi té. Estaba nerviosa, inquietante. No se por que le tenía miedo a Jorge Luis. Es que era tan duro cuando se enojaba…. Aunque yo jamás padecí su enojó su gran amigo Adolfo me decía que yo era su calma, su paz: el mundo podía derrumbarse, caerse en mil pedazos, pero para él yo era su paz.
Tal vez por eso, era mi profundo dolor. ¿Cómo se le dice a alguien que ya no se lo ama más? ¿Cómo?
JL- Estas nerviosa. Cuando mueves muchos las manos es que lo estas….
Julia- Puede ser. Un poco, tal vez. Te traje aquí para hablar. Para que hablemos. ¿No te parece que tenemos que hablar?
JL- ¿hablar? ¿De que? ¿De tus engaños?, ¿Tus mentiras? O mejor, no hablemos de tu amado lunar izquierdo….
Julia- No te violentes. Te hace mal. No es todo así.
JL-No me violento. ¿Qué creías que no lo sabía? Lo se desde la primera vez. Pero resiste por que te quería. Te quiero, en realidad.
Julia- Tranquilízate. No quiero que cometas locuras.
JL- No, si crees que voy a matar a tu lunar izquierdo no lo hare. (lo medite muchas veces, pero luego me di cuenta que esa no era la solución: por que vos lo seguirías amando). Aparte tuve la tonta ilusión de que tu amor hacía mi era real cuando decidiste no viajar con él.
Julia- Pero yo a vos te quiero.
JL- Querer no es lo mismo que amar……Me quiero ir de acá. Aunque llueva, quiero caminar. Así te conocí y así me quiero despedir y dejarte libre, si en libertad. De nada sirve amar sin ser amado.
Julia- Caminemos entonces.
Ya en el camino, luego de grandes momentos de silencios y vacíos profundos, comenzamos nuevamente hablar, aunque yo me encontraba algo taciturna. Quizás tal vez por lo extrañoque resultaría caminar junto a él las calles de Bath en una forma casi de despedida, no se bien como llamarlo.
Luego fuimos al hotel él se dirigió a la habitación, y yo me quede sola abajo apreciando la vista maravillosa que tenía en el gran ventanal. Al tiempo de estar allí el conserje me comunica que tenía un llamado, cuando lo atiendo la voz era de Ernesto que me preguntaba como había salido todo y como lo había tomado JL le dije que lo sabía para mi sorpresa y que supo entenderme y dejarme en libertad, su voz sonaba contento, a lo que me contesto que de igual manera existía el plan B por si no se llegaba a solucionar….
Julia- ¿Perdón que es eso de Plan B?
Ernesto- Nada importante. El título de mi próximo libro. Plan B: Historia de un asesinato.
Julia- ¿Qué? ¿Lo pensabas matar? Espera un segundo, no entiendo por que aquí todos gritan.
Conserje- Man was killed in the Suite 202.
Fue en ese momento que el teléfono se derrumbo, del otro lado sólo se escuchaban risas. Yo me encontraba atónita, confundida, sin poder entender absolutamente nada. Me dirigí a la habitación y allí lo vislumbre tirado en la cama ensangrentado con una bala en su pecho. Todo era tan extraño. Al día siguiente llego Adolfo, sorprendido se consumió en el dolor, el mismo que sentía yo. Pero a diferencia, mi llanto y tormento tenían una alquimia de culpa, sentía que era yo la responsable de su suicidio. Ernesto también estaba allí, pero casi de forma autómata ¿sería por el impacto de semejante noticia? ¿Se sentiría culpable él también? La verdad que no lo se. No quise quedarme allí.
A las semanas volví a Buenos Aires. Me instale nuevamente en mi casa recordando sus fotos, sus olores y releyendo sus perfectos libros.
Y así fue que paso casi un año de su muerte, poco supe de Ernesto algo perdido por algún rincón. Hasta que me llego una carta él contándome lo maravillado que estaba con su nuevo libro y lo fantástico que le estaba yendo en Europa, en su carta decía que me esperaba y que me mandaba un ejemplar de aquel libro, que para la crítica era inalcanzable, su título era Plan B: Historia de un Asesinato.
Al leerlo lloré, grite, sentía una gran impotencia en mi alma. Pero igual de todas formas intente contestar su carta respondiendo: “Hermoso libro, hasta el final no sabes quién lo mato o si se suicido” muy bien por vos, aunque todavía te falta llegar un largo trecho para escribir tan perfecto a como lo hacía JL”.

domingo 4 de octubre de 2009

LA voz


Creo que las palabras no hacen falta, algo dije por ahí..... Gracias Mercedes!

domingo 23 de agosto de 2009

Instrucciones para subir una escalera

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso. Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie). Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
Genial...el señor Cortázar