Bueno, Ayer por cuestiones de obligación, tal vez, y por algún otro asunto, tuve que asistir a un Bautismo en la Catedral de Lomas. En el momento que se estaba realizando el acto (en donde el Cura, Padre: llámenlo como quieran, hacía lo que debía, todo el mundo presente en el lugar sólo se dedicaba hablar, y nadie era capaz de pedirles silencio: acaso no estamos en la casa del señor?, eso nos decían siempre de chicos, cuando estábamos en misa). Entonces, en ese contexto me puse a reflexionar el significado que tiene el bautismos, algo que se realiza más por obligación que por otra cuestión y en donde además se efectúa sin el consentimiento del pequeño que recibirá el Bautismo, o acaso se le pregunta al niño si realmente quiere pertenecer a esa religión o no?: NUNCA. Es por caso, que raíz de esto me detengo en dos cosas: una la ya mencionada anteriormente, y la otra, que muchas veces, ni siquiera los mismos padres del mismo niño saben por que lo hacen: sólo lo hacen por una cuestión de “costumbre”, si se puede llamar de algún modo. Y así es, que esa “costumbre” u obligación de los padres (ojo, no siempre los padres están obligados, en muchos casos lo quieren realmente): uno toma la comunión, se confirma y pasa un lapso de su vida en ese lugar llamado y conocido por todos como: Parroquia. A veces pienso si no sería lógico que cada uno decida a que religión quiere pertenecer o si no quiere pertenecer a ninguna. Tal vez estoy equivocada.PD: Tema aparte: El tratar el por que tanta gente se aboca a las “nuevas” religiones y no a las tradicionales. Pero eso, será en otro momento. Af.



